Las cosas estaban un
poco mas tranquilas, el mal momento había pasado, y aunque el dueño de la casa insistía
en que no estaba enojado, Federico se disculpaba cada vez que se hablaba del
tema. La hora de almorzar se acercaba, y mientras entre todos acomodaban la
mesa y los cubiertos en el medio del patio, otros colocaban sombrillas para no
comer debajo del sol. El calor que hacía era agobiante. Apenas terminaron de
almorzar, la mayoría de las personas disfrutaban de la piscina. Angélica y
Federico no habían tenido tiempo de hablan a solas, después de lo sucedido con
Mauricio Corneli. – “Perdón por el mal momento, no soy así, pero me lleno de
bronca ver que ese tipo te agreda de esa manera.” Dijo él. – “Soy yo la que te
tiene que pedir perdón Fede, vos no estás acostumbrado a todo esto, y te metí
en problemas, me siento culpable, yo no quería.” Respondió ella. Federico la
tomo de las manos y le dijo: - “Yo solo quiero estar con vos, quiero que estés
bien, no voy a dejar que te falten el respeto delante mío, no te sientas
culpable por eso.” Ella lo abrazo. – “No quiero ni pensar en todo lo que debe
estar haciendo Aida en este momento.” Dijo. - ”No pensemos en eso ahora, mejor
vamos a refrescarnos.” Dijo Federico. – “No pero…” comenzó a decir Angelica,
pero él no le dio tiempo a terminar de hablar, la tomo en sus brazos y corrió hacia
la pileta. Después de un rato largo de disfrutar del agua y del sol, todos se habían
quedado en silencio cuando la empleada llego corriendo y dijo: - “Señor, afuera
está lleno de periodistas! Preguntan por Angélica y…” – “Si ya se, quédate tranquila,
no atiendas.” Dijo Pablo, el anfitrión del asado. Federico miro a Angélica y
dijo: - “Yo creo que lo mejor va a ser dar la cara, así evitamos que informen
mal como lo hacen siempre.” Ella lo miro pensativa. – “Pero nos van a preguntar
si…” se quedó callada. – “¿Si estamos de novios?” completo él. – “Si.” Respondió
ella. - “Bueno eso no es grave, de todos modos lo van a decir, además estamos
camino a eso.” Dijo Federico. – “Me pone nerviosa todo esto, no se…” dijo
Angélica. Pablo se acercó despacio y pregunto: - “¿Qué van a hacer?” Angélica
miro a Federico, y él dijo: - “Vamos a hablar con ellos, y después nos vamos.”
Pablo miro a Angélica, ella asintió con la cabeza. Federico agarro su teléfono,
mientras ella se ponía un short y una remera encima del traje de baño, él
llamaba por teléfono. – “En un rato estoy por ahí, si me busca algún periodista
no digas nada, mantenéte alejada, yo voy a hablar con los medios ahora.” Decía.
Angélica ya estaba lista, había aprovechado para retocarse el maquillaje y
acomodarse el pelo. Federico termino de calzarse, la tomo de la mano, ambos
saludaron y salieron. Mientras caminaban hacia la puerta de salida, él le pregunto.
– “¿Estás arrepentida?”. Ella le apretó fuerte la mano y dijo. – “No! ¿Vos?”.
Federico le dio un beso, dijo. – “Para nada.” Y finalmente salieron.
Casi diez periodistas
esperaban allí, debido al tumulto que hacían las cámaras y los vecinos muertos
de curiosidad, todo parecía más revolucionado de lo que en verdad estaba.
Apenas salieron del asombro, todos los periodistas de abalanzaron sobre la
pareja. Y las preguntas comenzaron a surgir: - “¿Hace cuánto están saliendo?” y
sin dar espacio a que repondan – “¿Vas a abandonar la obra en plena temporada
Angélica?” y enseguida – “¿Volves a jugar a en algún equipo local Federico?” y más.
– “¿Es verdad que golpeaste a Mauricio Corneli?” Federico estaba comenzando a
fastidiarse por tanto alboroto, apenas lograba escuchar lo que preguntaban, ya
que hablaban todos al mismo tiempo. Angélica estaba mas acostumbrada al revuelo
mediático, por lo tanto, tomo la iniciativa: - “Si nos dejan hablar les vamos a
poder contar lo que pasa.” Dijo muy imponente. Todos se quedaron en silencio. –
“No estamos de novios, nos conocimos hace poco y tenemos buena onda, nos
llevamos bien.” Dijo. Federico la miro desconcertado. – “¿Qué fue lo que sucedió
con Aida Morsa y Mauricio Corneli esta mañana?” pregunto uno de los noteros mas
conocidos del ambiente. – “Ese muchacho se acercó exclusivamente a agredir a
Angie, y lo único que hice fue defenderla.” Respondió Federico. – “Esas
personas me hostigan constantemente, ustedes son testigos de las barbaridades
que dice Aida de mí en cada nota que da, en cambio yo ni la registro, para mí
no existen, ni ella ni su pareja.” Sentencio Angélica. – “¿Por qué pensas que
ambos niegan que él en algún momento quiso conquistarte?” pregunto otro
periodista. – “No lo se.” Respondió ella. – “La verdad que es algo que a mi no
me importa, paso hace mucho y yo no lo considero importante, fueron ustedes los
que contaron sobre ese episodio, a mí no me intereso nunca hablar del tema.” Completo.
– “¿Vos decís que es ella la que no se olvida del asunto?” preguntó el mismo
hombre. – “Eso es lo que demuestra. Yo jamás hable de ella, y mucho menos de él
que realmente no me interesa en lo mas mínimo. En cambio ella en vez de hablar
de lo bien que nos está yendo con ‘Universo Alegría’ o de hacer campaña para
ganar el premio a ‘La más linda de la temporada’ se ocupa de hablar mal de mí,
y de traer una y otra vez algo que paso hace mucho, y que además dice no creer.”
Contesto ella. – “¿Crees que el echo de que estés saliendo con un futbolista sea
motivo para que ella siga hablando de vos? Tal vez piense que querés imitarla
en todo lo que hace.” Dijo otro periodista. Angélica suspiro con fastidio y respondió:
- “Yo no quiero parecerme a ella, no tiene absolutamente nada que pueda querer
o tener. Hago mi propio camino, y no catalogo a las personas por profesión o
clase social, si me enamoro de un hombre, será por su esencia, no por su
billetera.” Una periodista muy joven, que aún no había hablado, miro a Federico,
luego a Angélica, y con una voz muy imponente dijo: - “Angélica, al principio
dijiste que no estabas de novia con Federico, pero saliste de la mano de él,
quien se peleó para defenderte, y ahora das
entender que estas enamorada. ¿Cuál es la verdad?” Angélica muy seria y
con el ceño fruncido respondió: - “Yo solo aclare que no estábamos de novios,
esa fue la pregunta que me hicieron, y respondí con la verdad.” – “Estamos conociéndonos
de a poco y sin apuros, no hay mucho más para decir por el momento.” Agrego Federico.
Agarro nuevamente de la mano a Angélica y comenzó a abrirse paso entre la
prensa y la gente, los flashes eran incesables, cuando por fin llegaron al
auto, ella levanto la mano como gesto de saludo y dijo. – “Gracias por todo.”
Federico la miraba desconcertado, pero sin decir nada. Los dos subieron al auto
y se perdieron de vista.
Ambos estaban muy
serios, era un clima raro, se miraban de reojo pero no decían nada. Casi
llegado a la casa de Angélica, él dijo. – “Que día intenso tuvimos eh.” – “Si,
la verdad que sí, y aún no termina.” Respondió ella. Federico freno el auto, ya
habían llegado. – “Esta noche voy a cenar con mi hermana y unos amigos para
empezar mi cumpleaños festejado.” Dijo, ella lo miro fijamente. – “Que bueno,
vas a pasar un lindo cumpleaños seguro.” respondió. - “Estas invitada.” Dijo él,
ella tardo en responder. – “Me parece que no corresponde, me sentiría muy incómoda
y rara, mas después de lo de recién, ahora somos el tema del momento.” Dijo al
fin. – “Me imagine que dirías eso.” Contesto Federico. – “¿Te molesta?”
pregunto ella. – “No, claro que no me molesta.” Respondió él. – “Preferiría
verte mañana, más tranquilos para darte tu regalito.” Dijo ella con voz muy
dulce. Federico sonrió y dijo. – “Por supuesto que tenías que reservarte el día
de mañana para festejar conmigo, eso sí me iba a enojar mucho.” Angélica abrió la
puerta del auto, le dio un largo beso de despedida, y antes de salir dijo: - “Mas
tarde hablamos lindo.” – “Cuidate princesa.” Respondió él.